Del residuo a una nueva materia prima: cómo Recupac valoriza el plástico PEBD
En economía circular, gestionar un residuo es solo el comienzo. El desafío está en recuperar su valor y mantener los materiales en uso.
Ese es uno de los focos de Recupac Coipsa, que cuenta con más de 35 años de experiencia y gestiona más de 170.000 toneladas de residuos al año.
Entre los materiales que Recupac ha desarrollado capacidades para valorizar está el polietileno de baja densidad (PEBD). En Santiago, la organización cuenta con una línea de reciclaje con capacidad para producir 500 toneladas mensuales de pellet reciclado.
Del plástico posconsumo al pellet reciclado
El proceso comienza con la recolección del material desde clientes industriales y continúa con distintas etapas de clasificación, preparación y control de calidad.
Luego, el plástico pasa por procesos de trituración, lavado y secado, antes de llegar a la extrusión, donde vuelve a transformarse en materia prima.
“Vimos una oportunidad de dar un paso más y transformarlo en una nueva materia prima reciclada, capaz de reincorporarse a nuevos procesos productivos”, explica Macarena Hadad, subgerente de Desarrollo de Negocios de Recupac.
La calidad se construye en cada etapa
Transformar plástico posconsumo en una materia prima reciclada de calidad requiere controlar cada etapa del proceso. Para Recupac, esto comienza con una buena selección del material y continúa con procesos de limpieza, lavado y secado que permiten obtener un flujo más homogéneo antes de la extrusión.
“La calidad no depende de una sola etapa, sino de todo el proceso integrado”, explica Eugenio Bascuñán, gerente Industrial de Recupac. “La calidad se construye paso a paso, a través de una buena preselección, una limpieza eficiente y el control riguroso de los parámetros operativos en cada etapa”.
La línea de reciclaje de PEBD permite producir hasta 500 toneladas mensuales de pellet reciclado, que puede reincorporarse a nuevos procesos productivos y reemplazar parte de la utilización de resina virgen.